Historia de la energía eléctrica en México

Historia de la energía eléctrica en México

Nadie puede vivir sin electricidad. La necesitamos para todo: la televisión, la radio, la computadora, la tablet, el celular… y varios artículos más. Es tan importante, que hay quien se disputa el control de las plantas de electricidad: que si del gobierno, que si de una empresa privada, que si del pueblo; es más, el presidente tuvo que elaborar una reforma para que organizar a los interesados y regular el uso de la electricidad.

En esta ocasión, daremos un repaso por el México prehispánico y su sistema de alumbrado, así como por todo el proceso de institucionalización de la energía eléctrica en México.

Les aseguramos que será un viaje que los dejará iluminados. Acompáñenos en este Ombligo de la luna.

Época prehispánica - Antecedentes del alumbrado público -

Remontémonos a la época prehispánica, donde no existía la luz eléctrica como la conocemos ahora.

Imagínense una noche nublada en Tenochtitlan: los truenos son la única luz existente, brevísima; la oscuridad se refleja en el agua y la noche se vuelve más grande, más intensa. Sólo el sonido de aves agoreras y un silencio que huye de la oscuridad. Nadie reconocía a nadie pasadas las 20:00hrs. Tendrían que hallar una solución, y cuál creen fue la herramienta que utilizaron…

Sí, adivinaron: el fuego.

En aquella época la ciudad de Tenochtitlan contaba con un sistema para alumbrar cada rincón con fuego. Esta labor la realizaban dos grupos de hombres. Un grupo, que laboraba durante el día, cortaba leña y la agrupaba en lugares estratégicos de Tenochtitlan; el segundo, que trabajaba por las noches, tenía la misión de encender las antorchas y fogatas.

De esta manera los pobladores contaban con iluminación durante las noches.

Excelente idea.

Época colonial

La llegada de los españoles no sólo trajo la oscuridad de las costumbres y tradiciones prehispánicas, sino también a la ciudad, debido a que abandonaron el sistema de alumbrado de los mexicas, una vez instalados en el territorio.

Fue en 1777 el año que el gobierno virreinal comenzó a ocuparse del alumbrado como un servicio público.

El dato… Los españoles llegaron a idear un sistema mediante el cual los habitantes encendían velas en las afueras de sus casas antes de dormir; durante un tiempo, la gente siguió las instrucciones, pero evidentemente, nadie se despertaba para ir a prender la dichosa velita…

Bueno, esa sí les falló a los españoles.

Porfiriato

Hay que reconocerlo, Porfirio Díaz impulsó una serie de avances en el país, desde el ferrocarril hasta la generación de electricidad. Veamos qué hizo el nacido en Oaxaca.

La llegada de la electricidad a México

En 1879 se instaló en León, Guanajuato la primera planta generadora que abastecía de energía a la fábrica textil La Americana. Al poco tiempo la industria minera también utilizó este tipo de energía; pasó algún tiempo para que fuera aplicada para la iluminación pública y residencial.

Un poco antes de entrar al siglo XX, en 1889, operó en Chihuahua la primera planta hidroeléctrica en Batopilas, misma que extendió sus redes de distribución hacia mercados urbanos y comerciales donde la población era de mayor capacidad económica. Así fue como inició la iluminación de unas cuantas residencias, sólo las de las personas adineradas.

La energía, un servicio público

En 1881, La Compañía Mexicana de Gas y Luz Eléctrica se encargó del alumbrado público residencial en la capital de la República Mexicana.

Para 1885 las instalaciones que repartían el gas para el alumbrado público, contaban con una cañería que alcanzaba los 100 kilómetros. En el censo de aquel tiempo se pudieron contabilizar 50 focos de luz eléctrica, 2 mil faroles de gas y 500 de aceite para los barrios alejados del centro.

El dato… Uno de los grandes pasos hacia la iluminación residencial y pública se dio cuando se colocaron las primeras 40 lámparas “de arco” en la Plaza de la Constitución, cien en la Alameda Central y se inició la instalación de la iluminación de Reforma y otros lugares de la Ciudad de México.

La privatización del servicio eléctrico

Vaya tema el de la privatización. Llegamos al siglo XXI y aún discutimos por su causa; los equipos se dividen: por un lado, aquellos que piensan que es una solución, en la otra esquina, los que consideran que es la peor decisión que se puede tomar.

Para que el radio de acción de sistema de alumbrado pudiera llegar a mayores lugares, el gobierno tuvo que recurrir a la inversión extranjera, de esta manera arribaron a México compañías internacionales con gran capacidad, como The Mexican Light and Power Company, de origen canadiense, que se instaló en la capital en 1898 y más tarde se extendió hacia el centro del país; el consorcio The American and Foreign Power Company, con tres sistemas interconectados en el norte de México, y la Compañía Eléctrica de Chapala, en el occidente.

En 1903 Porfirio Díaz le otorgó a The Mexican Light and Power Company la concesión de la explotación de las caídas de las aguas de los ríos de Tenango, Necaxa y Xaltepuxtla. Así nació el primer gran proyecto hidroeléctrico, La planta de Necaxa, en el estado de Puebla, que comenzó a alimentar de energía a la Ciudad de México en 1905. El control de los extranjeros era inminente: los canadienses ya controlaban la Compañía Mexicana de Electricidad, la Compañía Mexicana de Gas y Luz Eléctrica y la Compañía Explotadora de las Fuerzas Eléctricas de San Idelfonso. De apoco fue tomando control del centro y algunos estados del sur del país, como lo fueron Puebla, Hidalgo, Estado de México y Michoacán. Adquirió también la planta hidroeléctrica del Río Alameda, la Compañía de Luz y Fuerza de Toluca, la de Temascaltepec y la de Cuernavaca.

La canadiense The Mexican Light and Power Company se convirtió en la principal empresa transnacional que tenía en su poder la mayor parte de la energía eléctrica de México. Para 1910 contaba con 50 MW, 80% los generaba The Mexican Light and Power Company, empresa que permaneció en nuestro país 50 años más.

El dato… Entrado el Siglo XX se dio el primer paso para ordenar la industria eléctrica con la creación de la Comisión Nacional para el Fomento y Control de la Industria de Generación y Fuerza, conocida posteriormente como Comisión Nacional de Fuerza Motriz.

Época de la Revolución

- México y la mejor tecnología en América Latina -

El estallido de la Revolución Mexicana cimbró todos los niveles sociales, políticos y económicos del país. Por supuesto, el sector eléctrico se frenó. En 1910 México contaba con una de las mejores tecnologías en el campo de la electricidad en América Latina. Esto se debió en gran medida a compañías extranjeras y mexicanas, las cuales hacían de nuestro país un laboratorio de pruebas, al poner diversos sistemas, métodos de trabajo y maquinaria novedosa a funcionar.

El gobierno de Abelardo Rodríguez

- Los primeros intentos por nacionalizar la industria eléctrica -

El mandato de Abelardo Rodríguez fue un periodo de 2 años (1932-1934), no mucho más que un interinato. Así lo quería Plutarco Elías Calles. Importante fue su criterio de considerar la electricidad como actividad y utilidad pública. Con esta importancia en el sector eléctrico, fue en 1933, que Abelardo Rodríguez envió al Congreso de la Unión la iniciativa que decretaba la creación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero la presión de las empresas transnacionales para mantener el monopolio fue tan fuerte que lograron posponer dicha iniciativa cuatro años más.

Gobierno de Lázaro Cárdenas

- Nacimiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) -

Para 1937 México tenía 18.3 millones de habitantes, de los cuales únicamente siete millones, equivalentes al 38% de la población, contaban con electricidad.En este entonces sólo 3 compañías controlaban la energía eléctrica y distribuían, principalmente, a la población urbana capaz de pagar por el servicio. El otro 62% de la población se encontraba en el campo.

Cabe destacar que el servicio era malo y de alto costo. Este dúo de malas características fue el motivo de que aquella iniciativa de ley de Abelardo Rodríguez de 1933, fuera aplicada por el gobierno cardenista.

El 14 de agosto de 1937 nació la Comisión Federal de Electricidad con el objetivo de “organizar y dirigir un sistema nacional de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, basado en principios técnicos y económicos, sin propósitos de lucro y con la finalidad de obtener con un costo mínimo, el mayor rendimiento posible en beneficio de los intereses generales”.

La CFE y sus primeras inversiones

A través de la construcción de plantas generadoras de energía y la ampliación de las redes de transmisión y distribución, la CFE benefició a más mexicanos al posibilitar el bombeo de agua de riego, así como mayor alumbrado público y electrificación de comunidades.

La creciente población y la demanda de estos habitantes obligó a la CFE a aumentar su capacidad de generación mediante proyectos en 4 estados del país: Guerrero (Teloloapan), Oaxaca (Suchiate y Chía), Michoacán (Pátzcuaro) y Sonora (Ures y Altar).

La presión de un alto número de poblaciones necesitadas de electricidad llevó a los miembros de la CFE a construir canales, caminos y carreteras, el gran proyecto hidroeléctrico de 1938, el cual, posteriormente, se convirtió en el Sistema Hidroeléctrico Ixtapantongo, en el Estado de México, al que después nombraron Sistema Hidroeléctrico Miguel Alemán.

En ese ya lejano 1938 la CFE tenía apenas una capacidad de 64 KW, misma que, en ocho años, aumentó hasta alcanzar 45,594 KW. Entonces, las compañías privadas dejaron de invertir y la CFE se vio obligada a generar energía.

La nacionalización de la industria eléctrica

El 27 de septiembre de 1960. El presidente Adolfo López Mateos anuncia la nacionalización de la industria eléctrica, mediante la adquisición de fondos públicos y deuda externa, lo bienes e instalaciones de las empresas transnacionales.

El costo: 52 millones de dólares; la ganancia: el 90% de las acciones de la canadiense The American Light and Power Company…

… además se comprometió a pagar sus deudas que ascendían a 78 millones de dólares.

Además, por 70 millones de dólares obtuvo las acciones de la estadunidense American and Foreign Power Company.

El gobierno negocio que la American Foreing invirtiera el pago en México para evitar que todo ese capital saliera del país.

Al adquirir la Mexican Ligth and Power and Company la nación recibió:

- 19 plantas generadoras que abastecían al Distrito Federal y a los estados de Puebla, Edo. México, Michoacán, Morelos e Hidalgo.

-16 plantas hidráulicas y 3 térmicas;

-137 km. de línea de transmisión de doble circuito trifásico en el sistema de 220 KW.

-Dos subestaciones transformadoras de cerro Gordo, México y El Salto, Puebla.

-38 subestaciones receptoras conectadas a la red de transmisión de 85 y 60 KV.

-4,500 km. de líneas primarias de distribución de 6 KV.

-11 mil transformadores de distribución con capacidad de 670 mil KVA y

-6,800 km. de líneas de baja tensión.

Entre las plantas hidroeléctricas se obtuvieron: Necaxa, Patla, Tezcapa, Lerma, Villada, Fernández Leal, Tlilán, Juandó, Cañada, Alameda, Las Fuentes, Temascaltepec, Zictepec, Zepayautla y San Simón.

Entre las plantas termoeléctricas: Nonoalco, Tacubaya y Lechería.

La Reforma Constitucional para la nacionalización de la industria eléctrica

Para asegurar la legalidad de la expropiación petrolera, el presidente decidió reformar la Constitución en su Artículo 27, el cual se redactó de la siguiente manera:

“Corresponde exclusivamente a la Nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público. En esta materia no se otorgarán concesiones a los particulares, y la Nación aprovechará los bienes y recursos naturales que se requieran para dichos fines ".

La energía eléctrica en la década de 1970

Entrado el año de 1971, la CFE tenía una capacidad instalada de 7,874 MW. Al terminar esta década se dio un mayor crecimiento llegando a instalarse centrales generadoras por el equivalente a 1.6 veces lo hecho hasta el momento.

Cabe destacar que bajo este periodo los sistemas de transmisión de energía eléctrica se encontraban intercomunicados, excepto Baja California y Yucatán, que se incorporaron al Sistema Interconectado Nacional en 1990, quedando por fin el sistema de transporte de energía cubriendo casi la totalidad del territorio mexicano.

También se logró unificar la frecuencia eléctrica de 60 Hz en todo el país y en 5 años se logró la unificación más grande del mundo, ya que se visitaron 2 millones 434,810 consumidores de energía para adaptar sus equipos electrodomésticos a la nueva frecuencia; se convirtieron 32 centrales generadoras, con 87 unidades y se ajustaron 41 subestaciones.

Los primeros intentos de liquidación de Luz y Fuerza del Centro

Después de la nacionalización de The Mexican Light and Power, Co. y sus filiales, fueron reorganizadas por el Estado mexicano como sociedades anónimas bajo el nombre de Compañía de Luz y Fuerza, seguida por la región o zona que ocupaban, por ejemplo la de la capital de la República llamada "del Centro" o la de la capital de Hidalgo, denominada "de Pachuca”.

En 1974 el entonces presidente Luis Echeverría Álvarez autorizó la disolución de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, S.A. y todas las empresas hermanas, para su posible fusión con la Comisión Federal de Electricidad. Con lo cual comienza una primera liquidación.

Ante este escenario, el Sindicato Mexicano de Electricistas se opuso radicalmente a tal resolución.

El enfrentamiento entre el sindicato y el gobierno se postergó, lo cual propició un periodo de estancamiento tanto de las paraestatales como del servicio que brindaban.

Debido a esta situación incrementaron las tomas clandestinas conocidas como "diablitos". La distribución y comercialización se convirtió en un reto constante.

Liquidación de Luz y Fuerza del Centro y su nueva creación.

Entrado 1990, y bajo el mandato de Carlos Salinas de Gortari se reformó la Ley del Servicio Público de Energía. En este decreto se afirmaba que "las empresas concesionarias, entrarán o continuarán en disolución y liquidación y prestarán el servicio hasta ser totalmente liquidadas. Concluida la liquidación de la compañía de Luz y Fuerza del Centro, S.A., y sus asociadas Compañía de Luz y Fuerza de Pachuca, S.A., Compañía Mexicana Meridional de Fuerza, S.A., y Compañía de Luz y Fuerza Eléctrica de Toluca, S.A., el ejecutivo Federal, dispondrá la constitución de un organismo descentralizado con personalidad jurídica y patrimonios propios, el cual tendrá a su cargo la prestación del servicio que han venido proporcionando dichas Compañías."

Fue hasta 1994, en la recta final del gobierno del entonces presidente Salinas, que se creó por Decreto presidencial el organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro, con personalidad jurídica y patrimonio propio.

Nueva liquidación de Luz Y Fuerza del Centro

El 10 de octubre de 2006, y por decreto presidencial, el entonces mandatario de la República, Felipe Calderón, declaró la extinción y liquidación de Luz y Fuerza del Centro a partir del primer minuto del día 11 de octubre, argumentando los buenos resultados de la Comisión Federal de Electricidad en comparación de la, a partir de ese momento desaparecida Luz y Fuerza del Centro.

La noche del 10 de octubre, alrededor de las 23.00hrs, la Policía Federal comenzó un operativo que duró una par de horas para tomar las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro en el Distrito Federal, Necaxa, Cuernavaca, Pachuca, Pedregal y Lechería.

 

La Primera Vez en México.
El primer ensayo de la luz eléctrica

De acuerdo con la reseña de Enrique Olavarría, el primer ensayo del encendido de luz con energía eléctrica tuvo lugar el 2 de noviembre de 1850 en el Zócalo de la Ciudad de México, ante el natural asombro de sus habitantes.

Una segunda prueba se realizó días después, el 17 de noviembre del mismo año, en la entrega de premios del Colegio de Minería ante un público también numeroso.

Pedro Terreros fue el encargado en ambas ocasiones de manipular ese novedoso aparato de luz.

Sin embargo, pasó mucho tiempo para que las calles de la ciudad pudieran contar con alumbrado eléctrico, todavía por 1882 la ciudad contaba con alumbrado de gas hidrógeno que era un sistema que funcionaba a base de carbones.

Pata de Xoloitzcuintle
Museo Tecnológico de la Comisión Federal de Electricidad

Si en estos últimos días tu colonia ha sufrido de apagones... no desesperes y mientras vámonos de Pata de Xoloitzcuintle al Museo Tecnológico de la CFE, el cual vio la “luz” un 20 de noviembre de 1970.

Originalmente este museo se especializó en la rama de energía eléctrica y fue llamado primer Museo de Ciencias Interactivo de Latinoamérica por la comunidad científica de nuestro país.

En el año 2000 se inicia una radical transformación en sus instalaciones, exhibiciones y actividades que actualmente lo ubican como uno de los museos interactivos mejor equipados de la Ciudad de México.

En sus 4 salas de 600 mts. cada una se presentan exposiciones interactivas permanentes como: Electrópolis , Conéctate a CFE y la Casita del Ahorro en donde la cafetera, la plancha, la televisión, el refrigerador, entre muchos otros electrodomésticos, cobran vida interactuando con los visitantes invitándolos a tomar medidas para el ahorro de la energía eléctrica.

Acompañado de lo anterior, también ofrece interesantes proyecciones científicas en su Auditorio y Planetario el cual está completamente renovado y puede albergar hasta 90 visitantes para cada una de las diferentes siete funciones de astronomía.

El Planetario cuenta con un proyector digital que permite hacer una representación gráfica bidimensional y tridimensional del universo entero.

Siguiendo con el viaje interactivo nos encontraremos con un gigantesco limón partido que abre el espacio del juego y da la bienvenida a vivir una experiencia lúdica con los amigos y familiares, disfrutando murales gráficos, paneles explicativos y tarjetas en español e inglés que vinculan cada juego con la Ciencia. Limón Partido integra seis juegos muy conocidos: Billar, Boliche, Backgamnon, Dado, Dominó y Futbolito.

Para finalizar nuestro recorrido energético haremos una parada en el lujoso Tren Presidencial Olivo, que en su tiempo sirvió de transporte rutinario a presidentes como: Adolfo López Mateos, Manuel Ávila Camacho, Adolfo Ruiz Cortines, Pascual Ortiz Rubio, Lázaro Cárdenas del Río, entre otros, así como a los jefes de Gobierno de México, sus secretarios de Estado e invitados.

Y si no tienen una luz para el boleto de entrada, no se preocupen, porque la acceso es libre.

Museo Tecnológico de la CFE en México

Cómo llegar:
Dirección: Av. Grande del Bosque No. 1, Circuito Principal segunda sección del Bosque de Chapultepec, delegación Miguel Hidalgo, c.p. 11870, México D.F.

Metro más cercano: Constituyentes

Horarios:

Lunes a Domingo de 9 de la mañana a 5 de la tarde

Tel: 55 16 09 64, 55 16 09 65

Página web: http://www.cfe.gob.mx/mutec

Entrada Libre.