La Independencia de México

Ya llegado el día 16 de septiembre, podemos afirmar que México es un país independiente y bien entrada la mañana, los aviones de la armada sobrevuelan para mostrarnos un poco de malabarismo aéreo. ¡Toda una fiesta!

La Independencia de México


22:00 hrs. El aire arrastra un olor a pólvora por todo el territorio nacional, en el cielo, los cohetones iluminan la cerrada noche. A la distancia se escucha un estallido breve y solitario. De a poco van aumentando los “Viva México ca…”, “Arriba México” o simplemente “Viva”, acompañados de trompetas y matracas. El alcohol aumenta la alegría y la euforia de los nacionales: obtuvimos la victoria. “Viva México cab…” vitorean unos, secundados por otros más alegres. México se tiñe de colores, música y la enorme variedad de nuestra gastronomía: elotes, pambazos, pozole, tostadas…

Así se vive cada 15 de septiembre en todos los rincones de este país.

Ya llegado el día 16 de septiembre, podemos afirmar que México es un país independiente y bien entrada la mañana, los aviones de la armada sobrevuelan para mostrarnos un poco de malabarismo aéreo.

¡Toda una fiesta!

En esta ocasión te vamos a dar un paseo por la historia de la Independencia de México.

Los primeros conspiradores

Está claro que el movimiento de independencia comenzó antes de 1810. Los primeros intentos de un movimiento armado, se dieron en 1808, cuando el cura Hidalgo encabezó una rebelión.

Militares como el español José María Michelena, su hermano Nicolás Michelena, el capitán realista José María Obeso, planeaban ya una conspiración teniendo contacto con personajes como Ignacio Allende.

La conspiración se había fijado para el 21 de diciembre, contando para entonces con 18,000 ó 20,000 partidarios, sin embargo, la conspiración fue descubierta y los conspiradores fueron aprehendidos por el gobierno virreinal.

Después de dos años, en septiembre de 1810, estalló el movimiento armado, algunos de los conspiradores de Valladolid fueron reaprehendidos, encarcelados y se les continuaron los procesos.

La Lucha por la Independencia por la vía legal

En junio de 1808 llegó al Ayuntamiento de la Ciudad de México —hoy la Jefatura de Gobierno— la noticia de la invasión francesa a España y la aceptación (obligada) por parte de Carlos IV y Fernando VII de José Bonaparte, hermano del emperador Napoleón.
 Enterado de esto, Francisco Primo de Verdad, entonces síndico del Ayuntamiento, convocó a todos los ayuntamientos de la Nueva España para formar un gobierno provisional. Primo de Verdad fue el primero en insinuar, tras la caída de los monarcas en España, que el gobierno debía volver al pueblo.

Primo de Verdad fue acusado de traición y posteriormente, apresado. Lo encerraron en un calabozo del Palacio del Arzobispado –actual museo de la Secretaría de Hacienda- ubicado en la actual calle de Moneda.

El 4 de octubre de 1808, amaneció muerto en su celda, su muerte nunca se aclaró.

Los Curas en La Independencia

De la guerra de independencia se cuentan muchas historias, muchas de ellas, muy poco comentadas, por ejemplo, la participación de los sacerdotes.

Pero, ¿por qué participaron los curas en este movimiento bélico?

Una de las respuestas más nobles es que ellos fueron las personas más cercanas a la realidad que vivían las clases bajas, y a quienes quisieron ayudar.

Es importante destacar que los sacerdotes enfrentaron a la institución, los valores y las normas que promovieron y enaltecieron a lo largo de su carrera eclesiástica.

Hidalgo, Morelos, Matamoros, Sixto Verduzco son solo algunos de los tantos sacerdotes que lucharon en pro de la lucha de independencia.

Acerca de Miguel Hidalgo

Miguel Hidalgo y Costilla tuvo cuatro hermanos. Los hermanos Hidalgo quedaron huérfanos después del nacimiento del último de ellos.

Algunas investigaciones han demostrado que el cura Hidalgo procreo al menos 5 hijos.

Entre ellos Agustín y Mariano, quienes fueron hijos del cura y Manuela Ramos Pichardo.

Al momento de su juicio, no sólo se le enjuició por el cargo de rebelión sino que poseía un amplio expediente con acusaciones desde el año de 1808 que señalaban a Hidalgo por blasfemo, vida disoluta, hereje y mucho más. Miguel Hidalgo fue excomulgado y posteriormente fusilado el 30 de julio de 1811.

En un hecho inédito, a finales de 2007 se revisó el caso de Hidalgo y se llegó a la conclusión de que el cura murió reconciliado con la Iglesia al arrepentirse de sus actos. Por lo cual se deduce que se la Iglesia lo perdonó.

SABÍAS QUE?...

Fue José Galván, el campanero de la parroquia, y no Miguel Hidalgo, como algunos creen, quien tocó las campanas de Dolores.

Morelos, el paliacate y sus dolores de cabeza.

José María Morelos y Pavón. Este nombre pertenece a uno de los héroes de la patria más solicitado al momento de las celebraciones mexicanas. Al igual que el cura Hidalgo, Morelos también procreó hijos, lo cual provocó que tuviera conflictos con los altos mandos eclesiásticos.

El Siervo de la Nación faltó a sus deberes de cura por entregarse a un movimiento armado, cambiando la vida cómoda y tranquila de la diócesis por un futuro incierto, en el que además tendría que soportar severas enfermedades que ya le aquejaban desde años atrás.

Se dice que una de sus enfermedades le dio origen a ese histórico look con su eterno paliacate en la cabeza. Hay quienes dicen que sólo era parte de su sus esencia rebelde, otros aseguran que era por calvicie; sin embargo, estudios más serios explican que la presencia del paliacate se debió a los intensos dolores de cabeza que por años padeció Morelos y que a decir de muchos especialistas fueron provocados por el herpes.

El héroe patrio contrajo herpes a principios de 1800: un mal común para quienes habitaban en tierra caliente, como lo era Morelia. Dichos dolores de cabeza lo acompañaron a lo largo de su vida poniéndolo al borde de la muerte en 1813, en Acapulco. En esos días los males de Morelos se agudizaron a tal grado que fue necesario administrarle los últimos sacramentos. Sin embargo, moribundo y agonizante, logró reponerse.

Los amores de Morelos

Claro, también tenía su corazoncito.

El lejano año de 1800 estuvo lleno de contrastes para Morelos, ya que algunos historiadores afirman que fue el año más feliz para él, pero también el más desdichado:

Feliz porque vivió el amor al conocer a Brígida Montes,

Desdichado porque fue el año en que contrajo herpes.

Será mejor hablar del amor. Siempre resulta más placentero.

A sus 35 años, Morelos conoció a una joven hermosa, de cabello largo, ojos negros, de 15 o 16 años.

La información acerca de Brígida es inexacta. Su nombre apareció en todos los padrones sucesivos hasta 1809, año en que se cree murió.

El 15 de mayo de 1802, día de San Juan Nepomuceno, nació el hijo de María Brígida y de José María. En ese tiempo, Morelos era juez eclesiástico, lo que significaba que tenía a su cargo el registro de nacimientos, matrimonios y defunciones de su jurisdicción. Bautizo a su hijo con el nombre de Juan Nepomuceno Almonte y enterró a su mujer Brígida.

Pero la historia del enamoradizo Pavón no termina ahí.

A principios de 1813, Morelos conoció a otra mujer en la Ciudad de Oaxaca, llamada Francisca Ortiz y con quien tuvo un hijo que nació en 1814. Este niño llevó el nombre de José Ortiz, es decir, tampoco llevo el apellido de Morelos, llevó el apellido de la madre.

El dato incómodo.

El nombre de Ramona Galván fue incómodo para el siervo de la nación, ya que declaró ser la madre del tercer hijo de Morelos. Según ella, el niño había nacido el 5 de septiembre de 1808, en Nocupétaro, bautizado con el nombre de José Victoriano; siendo sus padrinos Juan Garrido y María Antonia, la hermana del cura.

Todo indica que los datos son ciertos, salvo uno. Si Morelos hubiera sido el padre de este niño, no habría dudado en reconocerlo como ya lo había hecho con anterioridad, no había razón para negar un hijo más lo cual nos hace pensar que se fue un engaño de la señora Galván.

Las mujeres dela Independencia

Josefa Ortiz de Domínguez

Doña Josefa Ortiz de Domínguez, también conocida como la Corregidora de Querétaro, es la mujer más reconocida por la historia de México.

Inició en 1789 su camino insurgente, cuando a sus 21 años de edad entró al Colegio de San Ignacio o de las Vizcaínas, donde permaneció hasta 1791, año en que fue sacada por Miguel Domínguez, quien la había conocido en una visita que hizo al lugar y se enamoró de ella.

Ese mismo año se convirtió en la señora de Domínguez, y no sólo eso, sino en la señora corregidora, ya que el señor Miguel era el corregidor del estado de Querétaro.

De carácter enérgico, doña Josefa también era caritativa y generosa. Seguramente por esa razón abrazó las ideas de independencia de la Nueva España.

La casa de Doña Josefa y la calle en su honor

Nacida en el Centro Histórico, en el número 14 de la calle de El Carmen, en un edificio de dos pisos con la fachada descarapelada.

Actualmente, la calle Del Carmen lleva en un gran tramo el nombre de Corregidora en honor de doña Josefa. Hoy, podemos conseguir desde un clavo hasta sofisticadas herramientas para la construcción, en esta calle.

Leona Vicario

En México, Leona Vicario no es parte de una historia de ficción o novela. Ella fue otra de las mujeres de la Independencia. Hija de una familia adinerada, huyó de su casa al descubrirse la conspiración en la que participaba Andrés Quintana Roo, su prometido. Ambos se unieron a la causa de Morelos.

Perseguida y apresada varias veces, sus innumerables fugas y su participación tanto en el campo de batalla como en el de las ideas, la convirtieron en una leyenda.

A los 24 años la tomaron presa y la condujeron a la cárcel de Belem, en 1813; el 22 de abril de aquel año, fue rescatada por un grupo de insurgentes. Algunos días después salió de la ciudad montada en un burro, vestida de negro y cubierta de harapos, llevaba un par de huacales con tinta de imprenta, letras de molde, botes, etcétera, todo cubierto con legumbres.

Se dice que en su casa tenía un cuarto de costura y tenía su capilla; su recámara y sus muebles, ahora están en una bóveda del Centro Nacional de Conservación, en San Ildefonso. Ahí fueron puestos en 1992.

El capricho de una mujer en la independencia.

La Güera Rodríguez

La famosa Güera Rodríguez (María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio Barba) fue célebre en su tiempo por sus ocurrencias y amoríos con personalidades como Alejandro Von Humboldt, Simón Bolívar y Agustín de Iturbide.

Se dice que esta mujer era amante de Iturbide al momento de la consumación de la Independencia y lo convenció de desviar hacia su casa (actual cruce de Madero e Isabel La Católica) la ruta del Ejército Trigarante sólo para verlo desfilar frente a ella. El hombre, además, debió cortar una rosa y ofrecérsela, después de ponerse de rodillas ante ella.

El dato curioso

Aquí los nombres completos de algunos de los héroes de la patria

Hidalgo: Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo Y Costilla Gallaga

Morelos: José María Teclo Morelos Y Pavón

Allende: Ignacio José De Jesús Pedro Regalado Allende Unzaga

Leona Vicario: María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador y al casarse adopto el apellido de su esposo, don Andrés Quintana Roo.

El Pípila: Juan José de los Reyes Martínez

La Güera Rodríguez: María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio Barba

Guadalupe Victoria: José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix

Guerrero: Vicente Ramón Guerrero Saldaña

Iturbide: Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu

La Primera Vez en México.

El primer monumento a la Independencia

El primer monumento a la Independencia fue diseñado en la Plaza de la Constitución sin que llegara a construirse; fue el presidente Antonio López de Santa Anna quien, después de convocar a un concurso, le asignó el proyecto al arquitecto Lorenzo de la Hidalga. El diseño constaba de una gran columna conmemorativa flanqueada por fuentes, su construcción se inició en 1843 pero, debido a la inestable situación del país, solamente se terminó el zócalo, o basamento, que soportaría la columna; dicho basamento bautizó a la plaza de la Constitución como el Zócalo.

Pata de Xoloescuintle

Pata de Xoloitzcuintle te invita a maderear es decir: irse a la calle de Madero a disfrutar de lo que esta calle guarda desde hace años.

En un tiempo el “verbo” maderear se utilizó para hacer referencia a pasear por la calle Madero, en el Centro Histórico, cuando éste, era el barrio estudiantil de la Ciudad de México.

Este madereo implicaba pasear para ver a las muchachas, a comer salchichas e ir al cine Rex. Desde entonces era un centro de comercio y diversión; actualmente la calle de Madero ha recuperado su brillo.

Durante la Colonia esta calle tuvo tramos con nombres derivados de los edificios allí emplazados: San Francisco, Profesa y Plateros, este último porque el virrey López Díaz de Armendáriz dispuso en 1639 que ahí debían congregarse todos los establecimientos dedicados al comercio de oro y plata.

El 8 de diciembre de 1914, Francisco Villa le dio el nombre que lleva actualmente. El mismo Centauro del Norte se trepó a una escalera y colocó una placa con el nombre del presidente asesinado.

Hoy, desde Eje Central hasta la Plaza de la Constitución se puede ir a maderear, como hacían los estudiantes de los años cincuenta, y la experiencia promete el hallazgo de templos, bellos edificios coloniales, legendarios hoteles como el Ritz y el Majestic, modernos cafés, tiendas de ropa, centros joyeros y librerías. En la esquina de Eje Central y Madero se puede observar la Torre Latinoamericana.

Esta calle nunca está quieta, la gente camina apresuradamente mientras que mimos y organilleros buscan conquistarla a cambio de una moneda. Así que esperan para ir a Maderear, pues es un verbo que bien se puede volver a conjugar.

Calle Madero Ciudad de México

Cómo llegar: