Historia del Correo en México

Buena condición física y excelente memoria, fueron requisitos indispensables para ser carteros prehispánicos.

DE AZTLÁN A TENOCHTITLAN

-EL CORREO EN LA ÉPOCA PREHISPÁNICA -

En la época prehispánica, los ancestros de los actuales carteros, entonces llamados Paynanis, debían ser buenos atletas ya que se desempeñaban como corredores en relevos para que las noticias fluyeran a través de cadenas vivas. Por lo tanto, además de una gran condición, los paynanis eran poseedores de una excelente memoria, ya que era necesaria para poder transmitir mensajes verbales. Durante el imperio azteca los mensajeros, solo trabajaban para el emperador, en aquel entonces el servicio de mensajería no era algo público. En el códice bautizado como Lienzo de Tlaxcala, diferentes cronistas e historiadores han identificado y señalado, que además de los mensajes verbales, también entregaban documentos pictográficos.

DE TENOCHTITLÁN HASTA EL DÍA DE HOY

-EL CORREO EN EL MÉXICO DE LA COLONIA -

Dando y dando, en algunas ocasiones el porte de las cartas se llegaba a pagar al momento de recibirlas. Tras la caída de Tenohtitlán en 1521, dejó de existir de manera formal un sistema de mensajería. Fue hasta 1580 cuando el virrey Martín Enríquez de Almanza organizó el servicio del Correo Mayor de nueva España, poniendo a cargo a Martín Olivares quien permaneció mas de veinte años en el puesto. Dicho sistema de correos contaba con entregas a pie, a caballo y en agencias postales que se ubicaron en la Ciudad de México, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Querétaro y Guanajuato. La correspondencia internacional, en este caso procedente de España, y que tenía como destino la ciudad de México, se entregaba en el palacio virreynal, donde el destinatario pasaba a recoger sus cartas y pagaba el porte al momento de recibirlas. La población fue beneficiada con este servicio ya que dejo de ser exclusivo del rey y sus órganos de gobierno, aunque hay que decir que en un principio el grueso de los habitantes no lo utilizó por dos razones importantes, la economía y la alfabetización. Durante el México colonial, la sede del correo cambio en varias ocasiones. Primero estuvo ubicado en una calle ubicada en el centro de la capital y que hoy incluso sigue llevando su nombre, la calle de Correo Mayor. En 1765 fue mudado a la de Santa Teresa la Vieja, hoy calle de Guatemala, en donde estuvo hasta octubre de 1788 cuando fue reubicado en las casas de los hermanos Borda, en la calle de San Francisco número 10, hoy avenida Madero, donde permaneció hasta 1852.

EL CORREO EN LA INDEPENDENCIA

La rebelión de los mexicanos provocó que el gobierno español realizara espionaje a través del correo e incluso, el servicio postal se interrumpió haciendo entregas solamente una vez al mes. Fue por medio del correo, que en España se enteraron del levantamiento armado en contra del gobierno virreynal. Andrés Mendívil de Almirola, administrador principal de los correos de México, escribió una carta el 16 de marzo de 1811 donde relataba lo acontecido en Dolores y los sucesos de que tenía conocimiento hasta el momento. En aquella época el correo se había consolidado como un medio de comunicación importante. Contaba ya con una extensión en cobertura de casi veinticinco mil kilómetros en los que se encontraban 401 oficinas atendidas por 901 trabajadores. El tráfico de correspondencia alcanzó por esos años el millón de cartas anuales, de ahí que Félix María Calleja ordenara en 1812 abrir todas las piezas en las localidades donde se sospechaba que vivían insurgentes, lo que originó que los simpatizantes de la independencia crearan y desarrollaran sus propios correos. Para tener un mejor control de la correspondencia, Calleja instalo un correo provisional con entregas mensuales, situación que no se normalizo hasta 1818. Al triunfo de las fuerzas insurgentes el correo ya solo contaba con 71 oficinas y 461 empleados. El servicio postal se encontraba en banca rota a causa de la guerra independentista por lo que el nuevo gobierno se hizo cargo de el denominándolo Renta de Correos y puesto bajo la jurisdicción de la Secretaría de Estado y del Despacho Universal de Relaciones Interiores y Exteriores.

EL CORREO EN EL PORFIRIATO

La modernización del país que tanto buscaba Díaz, trajo algunos beneficios al correo como ingresar a la Unión Postal Universal y poner en vigor los códigos postales. Durante esta histórica etapa de nuestro país sucedieron varios acontecimientos que marcaron el destino del correo mexicano. En 1878, México fue incorporado a la UPU, Unión Postal Universal. Para 1884, debido a las necesidades del país, se instauró el primer código postal. En 1901, este servicio fue transformado en Dirección General de Correos. Fue en 1907 cuando por fin el correo mexicano contó con un edificio construido expresamente para tales fines. En ese año fue inaugurado el hermoso Palacio Postal.

EL CORREO EN LA REVOLUCIÓN

El México revolucionario, vio como las estampillas de correo funcionaron como dinero, esto ante la inestabilidad económica que vivía el país. Durante la Revolución Mexicana, el correo sufrió fuertes golpes tal como en la época de independencia. Las oficinas ambulantes ubicadas en los carros-correo, sufrieron constantes asaltos por parte d los revolucionarios que buscaban recursos para financiar el movimiento armado. Desafortunadamente, en muchos de estos asaltos los empleados del correo perdieron la vida. La inestabilidad política y económica, provocaron que en algunos casos ante la falta de papel moneda, se usaran las estampillas de correo como dinero para realizar transacciones comerciales. En 1911 México contaba con mil carteros, que en ese año distribuyeron 115 millones de piezas.

MEXICO HOY


Hoy en día, el escribir una carta y utilizar el servicio postal para enviarla es algo que muy poca gente hace. De acuerdo con el Servicio Postal Mexicano, SEPOMEX, apenas el 2 ó 3% de sus ingresos son generados por la correspondencia social, en realidad los correos son un servicio utilizado por las empresas, como los bancos, empresas de telecomunicaciones o de cobranza que envían sus estados de cuenta por esta vía. La modernidad y las nuevas tecnologías explican esta situación. En México, más del 40% de los usuarios de Internet emplea este medio para envío y recepción de correo electrónico y conversación en línea. Los propios usuarios sostienen que es mucho más sencillo encontrar un café internet que una oficina de correos y además que es mucho más seguro que el mensaje llegue por esta vía que mediante el servicio postal. Mientras por correo electrónico la transmisión es inmediata, una carta tarda en promedio tres días en llegar si el que la envía y el destinatario viven en el Distrito Federal; si la carta se envía de la capital al interior de la República, la espera se prolonga hasta cinco días; pero si es un envío internacional, alrededor de 12.

SABÍAS QUE?...

En la época prehispánica, los Paynanis (mensajeros), portaban diferentes insignias o peinados, según la índole de las noticias que habían de dar a conocer.



La Primera Vez en México.



La primera estampilla postal

Fue el 21 de febrero de 1856, cuando por decreto del entonces presidente de la Republica, Ignacio Comonfort, se imprimieron las primeras estampillas postales con la efigie de don Miguel Hidalgo y Costilla, entrando en circulación en primero de agosto de ese mismo año. La estampilla, obra de don José Villegas, fue impresa en hojas de sesenta ejemplares y eran recortadas a mano con tijeras. El Busto de Hidalgo fue enmarcado en un óvalo orlado; en la parte superior la leyenda “Correos México” y al calce las denominaciones oficiales con que fueron impresas: medio, uno, dos, cuatro y ocho reales, utilizando azul, naranja, verde, rojo y lila para diferenciarlas.

Pata de Xoloescuintle



En la esquina de la calle de Tacuba y Eje Central Lázaro Cárdenas, se ubica el Palacio Postal, una obra maestra de la arquitectura mexicana. La construcción estuvo a cargo del Arquitecto Adamo Boari, el mismo que inicio también la construcción del Palacio de Bellas Artes aunque fue una obra que no pudo concluir. Originalmente el lugar fue ocupado por el Hospital de Terceros Franciscanos, hasta que en 1902 fue demolido para dar paso al nuevo edificio de correos. El Palacio Postal fue inaugurado el 17 de Febrero de 1907, en un acto en el que el entonces presidente de México, Porfirio Díaz, simbólicamente depositó dos postales con la imagen del palacio.

Horarios:

lunes a viernes de 9.00 hrs a 15.00 hrs.

Cómo llegar::

Se encuentra frente a la estación del metro Bellas Artes y a cuadra y media del metro Allende. Se puede llegar también en el Trolebús que corre de Ciudad Universitaria a Central Camionera. En automóvil solo hay que tomar el Eje Central hasta la calle de Tacuba y buscar algún estacionamiento.